domingo, 1 de marzo de 2009

Los economistas opinan...

De los “conceptos de moda” que se usan ante el panorama de la crisis económica mundial[1]


Recesión es cuando tu vecino pierde su trabajo.
Depresión es cuando tú pierdes el tuyo.

Ronald Reagan


En los actuales tiempos de crisis, han surgido infinidad de teorías que tratan de explicar cuales son las circunstancias por las que atraviesa el país, se habla de la tasa de interés, el tipo de cambio, las reservas internacionales y el que nos resulta mas conocido, el desempleo.

Estos términos bien conocidos por los economistas, no lo son para la mayoría de la gente, sin embargo, son ellos quienes más sienten los efectos de sus variaciones. El propósito de este breve artículo es el de ahondar un poco en estos conceptos que “están de moda” fundamentándolos con una base teórico-histórica para su mejor comprensión y cerrando con una conclusión que nos permita entender el papel que juegan en la actual crisis mundial.

La economía tiene sus orígenes desde la aparición del hombre, donde nace la necesidad de relacionarse con otros hombres y de administrar los recursos para sobrevivir, ahí nace el trueque, el trueque es simple y sencillamente el intercambio de una mercancía por otra, lo podemos ver a diario cuando dos niños juegan a las canicas: Juanito y Pedrito, cuando Juanito tiene dos canicas del mismo tipo las intercambia con Pedrito por otra u otras que él no tenga, Pedrito a su vez tendrá canicas repetidas o simplemente decidirá deshacerse de una canica de gran valía por dos o tres que no lo son tanto, en el trueque la valorización de las mercancías es subjetiva.

La historia de la moneda es en sí antigua, ésta se creo para homologar el valor de las mercancías y así evitar lo engorroso que resultaba la valorización subjetiva de éstas. Por ejemplo: Pedrito le pidió no dos, sino cuatro canicas a Juanito por esa única, ya que a juicio de Pedrito esa canica valía por cuatro de las canicas de Juanito, a éste ultimo no le agrado nada la idea y se negó argumentando que a pesar de que la canica de Pedrito era única, no correspondía con cuatro de sus canicas. Lo anterior derivó en un pleito entre amiguitos y se dejaron de hablar.


La moneda fue representada de muchas formas, es decir, se utilizaron muchos materiales los cuales jugaban el papel de ser el equivalente entre mercancías, entre ellos podemos mencionar las conchas marinas, collares, animales (como las vacas), plumas, caparazones de tortuga y té, entre otros. Después de un tiempo, entra a la escena el dinero metálico, específicamente en Mesopotamia cuando se acuñan las primeras monedas que llevaban el sello de un león a orden expresa del Rey autentificando su valor. En si el dinero cumple tres funciones que vale la pena mencionar: la primera es como depósito de valor, ya que el dinero permite transferir poder adquisitivo del presente al futuro. La segunda es como unidad de cuenta: porque el dinero indica los términos en los que se anuncian los precios y se expresan las deudas. Es decir, el dinero es el patrón con el que medimos las transacciones económicas. Y por ultimo es un medio de cambio, ya que el dinero es lo que utilizamos para comprar bienes y servicios.

Y entonces Juanito fue con su papá y le pidió 5 pesos para comprarle la canica a Pedrito, con todo y que estaban enojados Pedrito aceptó de inmediato los cinco pesos dando a cambio su valiosa canica, pero ¿qué fue lo que hizo que Pedrito aceptara rápidamente el dinero?, a esto ultimo le llamaremos liquidez, que se define como la capacidad de una mercancía para convertirse en otra, el dinero es un bien altamente líquido, ya que tiene la capacidad de convertirse fácilmente en otra mercancía por su fácil aceptación.

Conforme han pasado los años, los países han acuñado su propia moneda, aquella que los identifica ante las transacciones con otros países, y en otras circunstancias las naciones han decidido crear bloques económicos donde se adopta una sola moneda. Las transacciones comerciales entre países han evidenciado la necesidad de adoptar una moneda como medio común de intercambio que en la actualidad es el dólar estadounidense. Esta moneda fue aceptada, ya que la economía norteamericana es bastante fuerte. Pero ¿en realidad qué es lo que la hace fuerte?, aquí abordaremos uno de los conceptos que ahora están de moda: las reservas internacionales, definimos a las reservas internacionales como un conjunto de fondos representados en moneda, dinero o similares, guardados como previsión de eventuales necesidades o por razones legales o contractuales, están formadas por los activos externos (cantidad de oro y divisas) que posee un país para hacer frente a sus compromisos internacionales, que están bajo control del Banco Central. Estos activos son de disponibilidad inmediata y pueden ser usados para financiar pagos al exterior, por ejemplo, los pagos por importaciones, también pueden ser utilizadas por el Banco Central para intervenir en el mercado cambiario y defender la tasa de cambio (o tipo de cambio) cuando ello sea necesario. La acumulación de reservas internacionales es el resultado de las transacciones que un país realiza con el exterior.
Como podemos observar la moneda de un país está respaldada por sus reservas internacionales. En la antigüedad, el oro respaldaba el valor de la moneda, sin embargo, con el tiempo se fue abandonando el tan conocido “patrón oro”, que en su momento se volvió ineficaz. Derivado de lo anterior, se adoptó el patrón dólar, y esta moneda a su vez fue reconocida para transacciones comerciales. Lo anterior significaba que cuando un país quisiera realizar una transacción tenía que hacer la equivalencia entre su moneda y el dólar, con lo que nace el concepto de tipo de cambio.
Al concepto de tipo de cambio comúnmente conocido lo llamamos tipo de cambio nominal, el cual nos dice que es el número de unidades de moneda nacional que se entregan para obtener una unidad de moneda extranjera, o de manera similar, el número de unidades de moneda nacional que se obtiene al vender una unidad de moneda extranjera. Pero existe otro concepto de tipo de cambio llamado tipo de cambio real, el cual se refiere al precio relativo de los bienes del país extranjero expresados en términos de bienes locales. El tipo de cambio real viene definido por la variación de precios entre los bienes nacionales y los extranjeros. Por lógica ante un panorama de comercio internacional un país que se dedique a la producción de zapatos para caballero, importará cierto porcentaje para diversificar el mercado interno, es decir, que las personas tengan mas opciones de donde escoger. Si el precio de los zapatos importados baja, pues la gente va a preferir comprar los zapatos más baratos, lo que en términos muy generales afectará negativamente el tipo de cambio real de ese país.
Pedrito obtuvo cinco pesos derivados de la venta de la canica, estos cinco pesos ahora forman parte de las reservas de Pedrito (o su ahorro), las cuales le van a servir para afrontar pagos derivados de transacciones comerciales, por ejemplo que se compre unos chicharrones en el recreo, pero supongamos que el día que Pedrito decide comprar los chicharrones se encuentra con la sorpresa de que hay unos nuevos chicharrones de China que están mas baratos y traen mas contenido, obviamente Pedrito compra los chicharrones chinos lo que hace que, de manera muy general, se afecte el tipo de cambio real de nuestro país.
El señor Paulo, que se dedica a vender chicharrones afuera de la primaria donde estudian Juanito y Pedrito, empieza a ver que los chicharrones chinos se venden mucho mas que los chicharrones que le compra al señor Julio aunque éste ultimo los prepara con una receta especial que viene de generaciones y para lo cual sólo emplea a Manuel. Cuando el señor Paulo dejo de comprarle chicharrones al señor Julio, el señor Julio comenzó a tener dificultades para pagar la renta de su pequeño local y para pagarle a los proveedores, por lo que tuvo que despedir a Manuel.
Ahora entra en escena el concepto de desempleo o tasa de desempleo, la cual podemos definir como el porcentaje de la mano de obra que no esta empleada y que buscan actualmente una ocupación, como proporción de la fuerza de trabajo total.
La tasa de desempleo esta relacionada con las fluctuaciones del ciclo económico, las caídas en la producción se relacionan con incrementos del desempleo, los aumentos están ligados con una declinación de la tasa de desempleo, cuando el desempleo se encuentra en su tasa natural, se dice que la economía esta funcionando en pleno empleo. Existen tres tipos de desempleo: Por fricción; este surge por el movimiento normal del mercado de trabajo. Estructural; surge cuando hay una disminución de la cantidad de empleos disponibles en una región o industria en particular. Cíclico; originado por una baja del ritmo de expansión económica.
Manuel quien tiene una linda esposa y una hija, ahora se encuentra desempleado, y con la esperanza de encontrar rápido un empleo para poder mantener a su familia. Sin embargo, en tiempos de crisis lo que mas prevalece es el desempleo, así que pasará algún tiempo antes de que Manuel lo encuentre otra vez.
Como podemos observar, estos términos tan comúnmente utilizados en la televisión por los “expertos” que se dedican a hacer análisis de la situación actual, en sí están todos relacionados. De ahí que es importante conocerlos para saber que es lo que está sucediendo en las noticias o al leer el periódico.
En la teoría económica estas cuestiones deben de tener un sustento ya que la teoría económica es el insumo básico para todas estas explicaciones, sin ella todo lo que se habla serian simplemente especulaciones.
La teoría económica provee las explicaciones fundamentales que se requieren para elaborar los diagnósticos de los problemas que se presentan en las diferentes economías del mundo tales como; el desempleo, tasa de interés, el tipo de cambio, las reservas internacionales, entre otros aspectos que se dan en las economías.

Pero los responsables de la política económica no han planteado una política económica sustentable ya que hace mas de veinte años ha seguido una orientación de que las exportaciones son la vía del crecimiento económico dejando de lado el fortalecimiento del mercado interno.
El gobierno con la información económica que tiene es el único que puede tomar decisiones en función del interés general y poseyendo los fundamentos teóricos correctos, podrá garantizar el pleno empleo y el crecimiento sostenido.
Esto se puede ver en el siguiente ejemplo planteado por Fernando Noriega (2006)[2]:
El gobierno ante una situación de estancamiento de la economía (crecimiento nulo) decide crear empleo y expandir las ventas de las empresas a través de la obra publica. Para ello, decide adquirir una deuda que equivale a una decima parte de sus ingresos actuales, para ser amortizada en 10 años. Adquiere una deuda a una tasa real de interés de 2% al año, y logra con su gasto que la economía crezca en 5% al año. Lo que significa que la recaudación de impuestos y a su vez los ingresos del gobierno crezcan en 5%, y su deuda le demandaría tres puntos inferiores para el pago de intereses que es de 2%, lo que dejaría espacio para amortizarla. Así la deuda se convierte en un mecanismo capaz de financiarse a si mismo y además lograr estabilidad en el crecimiento[3].
De esta forma es como las empresas y hasta las familias hacen su estudio cuando en el primer caso quieren expandir su empresa con base en el crédito o deuda haciendo sus cálculo en donde la deuda crezca igual o menos que sus ingresos, y las familias contraen deuda cuando quieren adquirir un carro, un refrigerador, una televisión, etc., ellos programan sus gastos en función del crecimiento que esperan tener en su ingreso.
Es por eso que lo esencial es hacer crecer las economías locales, esto a través de una política económica integral que sea capaz de modificar los costos sociales de oportunidad, la distribución del ingreso y las oportunidades, de manera que la frustración social, la exclusión y la mella a la dignidad de los habitantes de la región quede en el olvido.


[1] CEGUIR, LARTDIAZ, TENO

[3] Noriega F. (2006), “Economía para no economistas”, edit. Ciencia Nueva, primera edición. México, D.F.

Bajo la Lupa Bajo por Alfredo Jalife-Rahme


China decreta el fin de la hegemonía de EU y el inicio multipolar global

Li Hongmei, del People’s Daily (24/2/09), muy cercano al gobierno chino, decreta el fin de la hegemonía de Estados Unidos y el inicio de la era multipolar global.
El inapelable dictamen geoestratégico es proferido dos días después del periplo asiático y de la visita a China de Hillary Clinton, la poderosa secretaria de Estado de la administración Obama (ver Bajo la Lupa, 22 y 25/2/09).
China solía expresar usualmente, con mayor preferencia junto a Rusia (en especial durante las cumbres del Grupo de Shanghai), su anhelo por un nuevo orden multipolar, en el contexto de un planeta más armónico, propio de su cosmogonía, pero, hasta donde hemos detectado, nunca habían atravesado el Rubicón semántico hasta llegar a sentenciar tanto el fin de la hegemonía de Estados Unidos como el advenimiento del nuevo orden multipolar, por cierto, dicho sea con humildad de rigor, dos tesis ya muy vistas de Bajo la Lupa desde hace por lo menos seis años, y asentadas en nuestros recientes dos libros premonitorios Fin de una era (Editorial del Zorzal, Buenos Aires, 2007) y Hacia la desglobalización (Editorial Jorale, México, 2007).
El artículo de Li Hongmei es relevantemente estratégico por el lugar de su edición (China), sus vínculos gubernamentales y su fecha: dos días después de la visita de Hillary y prácticamente un mes antes de la cumbre del G-20 el 2 de abril en Londres, que representa la última oportunidad para que básicamente el G-7 y el BRIC (Brasil, Rusia, India y China), primero, limiten los daños de la hecatombe tanto del dolarcentrismo unipolar como de la hegemonía anglosajona del putrefacto sistema financiero internacional hecho pedazos y, luego, rehagan el mundo conforme a la nueva realidad multipolar geopolítica y geoeconómica.
El autor chino ha de poseer mejores y mayores datos, que seguramente detectaron y/o reafirmaron las autoridades durante la visita de Hillary, que las muy simplistas dos gráficas contrastantes que cita del FMI –cuando en el lapso de cinco años Estados Unidos declina a 25 por ciento del PIB global, mientras las economías emergentes surgen a 32 por ciento en 2008– para emitir una sentencia tan perentoriamente definitiva sobre la caída unipolar de Estados Unidos y el ascenso multipolar, cuyo diagnóstico es más contundente con el abordaje multidimensional (geopolítico, geoeconómico, geofinanciero y geoenergético).
Según las dos gráficas del FMI, en cinco años el porcentaje del PIB global de Estados Unidos se desplomó 7 por ciento, al pasar de 32 a 25 por ciento. ¡Y lo que falta!
A lo que hace eco Li Hongmei: “si la ‘reversión dramática’ de Estados Unidos ‘ocurrió en cinco años’, ¿cuánto más cambiará en los próximos cinco o 10 años?”
Como aportación complementaria de Bajo la Lupa al autor chino, del 32 por ciento del PIB global de las economías emergentes, 13 por ciento, un poco menos de la tercera parte, pertenece al BRIC. Por alguna razón escamotea que la Unión Europea (UE) ostenta 31 por ciento del PIB global, 6 por ciento por encima de Estados Unidos. Más allá del BRIC, ¿como definirá Li Hongmei a las economías emergentes que han rebasado a Estados Unidos y a la UE?
El autor chino cita un extracto del artículo Despidiendo la hegemonía de Parag Khanna en un suplemento sabatino de The New York Times (27/1/09): “Ahora competimos –y perdemos– en un mercado (sic) geopolítico con las otras superpotencias mundiales: la UE y China”.
¿Dónde dejaron a Rusia, India y Brasil? Es patético el ultrarreduccionismo que practica Estados Unidos, que intenta eclipsar la realidad mediante su perturbadora negación mental.
Li Hongmei conjetura que Estados Unidos hubiera sido el rey de la colina de la unipolaridad de no haber sido golpeado por los ataques terroristas del 11/9. La guerra contra el terrorismo global, que siempre expusimos como un montaje hollywoodense, fue interpretada por la comunidad internacional como un camuflaje (¡súper-sic!) usado (sic) por Estados Unidos para ocultar su intención de recuperar su monopolio sobre el globo entero. Esta es la aseveración más severa de Li Hongmei, quien deja entrever muchas cosas detrás del camuflaje de la guerra contra el terror global que los neoconservadores straussianos, muy cercanos a Israel, le endosaron demencialmente al Islam.
Fustiga sin piedad al típico sistema financiero capitalista liberal de Estados Unidos cuando la hegemonía de Estados Unidos se encuentra al borde (sic) del colapso. ¿Al borde?
Aduce que “hoy, por primera vez en la historia, la competencia (nota: no la delirante competitividad economicista) es global, multicivilizatoria y multipolar, con una exhibición de poder inteligente. Para ser el vencedor, se debe buscar más la cooperación que la confrontación”.
¿Podrá transformar Estados Unidos su sique consustancialmente bélica?
Estados Unidos no es más el rey de la colina conforme la nueva fase de la estructura de poder mundial multipolar se asienta en 2009 y el orden internacional sea reajustado en forma correspondiente.
Reconoce que en estos momentos la estructura del poder internacional es todavía indiscernible (sic), cuando Irán ha emergido como potencia regional; Latinoamérica redobla sus esfuerzos para liberarse de la órbita de EU y la UE no puede proseguir su expansión, y cuyos tres principales jugadores, Gran Bretaña, Alemania y Francia, exhiben su propio declive económico.
En referencia a Rusia señala que enfrenta una ardua tarea para reducir su pesada dependencia en sus exportaciones gaseras y en reconstruir una propia industria manufacturera moderna. Con todo respeto a Li Hongmei, pero los problemas de Rusia no son los señalados, sino otros (v.gr. su demografía declinante y su subdesarrollo financiero; al contrario, el gas ha sido su bendición y el asunto manufacturero, para una superpotencia tecnológica, tampoco es una ardua tarea).
Expone en forma muy optimista el prodigioso ascenso de China como nuevo jugador superpesado, pero oculta sus conspicuas vulnerabilidades.
A nuestro juicio, es probable que el incipiente orden multipolar se deba más a las vulnerabilidades (v.gr. materias primas; en particular, los hidrocarburos) que a las complementariedades (v.gr. el espejismo exportador, con o sin valor agregado) cuando, desde el punto de vista multidimensional (nuclear, geoeconómico, geofinanciero y geoenergético), ninguna de las nuevas y añejas superpotencias (Estados Unidos, UE, BRIC y hasta Japón) es autosuficiente.
En paralelo y sincronía al declive de Estados Unidos, el México neoliberal, con los disfuncionales panistas Fox y Calderón, se desplomó seis lugares en ocho años al pasar su PIB del noveno al decimoquinto del ranking mundial (¡más lo que sigue!). Es notorio el suicidio neoliberal de México al haber ligado su suerte a la unipolaridad de Estados Unidos, lo que resalta más cuando el restante de las economías emergentes creció vigorosamente en el mismo lapso. Lo que no alcanza a entender el hilarante Congreso mexicano, con todo y sus cartuchos quemados invitados al delirante debate (sic) ¿Qué hacer (¡súper-sic!) para crecer (sic)?
Está bien que Gamboa Patrón no entienda nada, pero ¿no son, acaso,economistas Beltrones y Labastida, quienes hacen y deshacen en el Congreso, en particular cuando entregaron insensatamente el petróleo de las aguas profundas del Golfo de México, lo cual demostramos en nuestro libro por salir La desnacionalización de Pemex, que cuenta con el invaluable prólogo de Andrés Manuel López Obrador?

LOS ECONOMISTAS OPINAN..

La crisis del 29 y la crisis actual


Por: Cesar Gustavo Iriarte Rivas*

Arturo Díaz Almaraz*

José Ángel Tenorio Martínez *




Mucho se ha hablado de la crisis financiera en Estados Unidos, sin embargo, no todos tienen la certeza de cómo comenzó todo este problema que ahora amenaza con desatar quizá la mayor crisis económica en la historia de la humanidad.

¿Porque hablamos de la mayor crisis de la humanidad?, remontémonos un poco a la historia económica mundial, cuando en el año de 1929 estalla la que hasta el momento se consideraba la mayor crisis de la humanidad, en ese entonces, las condiciones eran muy similares a las que en la actualidad prevalece, una de las medidas que en ese entonces implantaba el gobierno estadounidense fue la de bajar las tasas de interés, se da paso a un fuerte proteccionismo, frenando con esto el comercio internacional, esta medida fomentaba que se fortaleciera el consumo interno. Si comparamos la tasa de interés en uno de sus niveles mas bajos en ese entonces y cuando la crisis estaba en su etapa mas critica era de 0.45, en la actualidad la tasa de interés esta por los suelos marcando 0.25.
¿Pero, en realidad que nos dice la tasa de interés?, según el modelo de IS-LM que fue derivado del trabajo de John Maynard Keynes en 1933, nos dice que la tasa de Interés es el precio del dinero. Las personas siempre van a querer sacar provecho de su dinero para obtener mas mediante la tasa de interés, si la ésta es alta, las personas van a preferir tener su dinero en el banco, ya que les va a generar mas dinero que si ese dinero lo tuvieran en sus manos, pero si la es baja, las personas prefieren sacar ese dinero que no está generando grandes ganancias para, que a su manera sacarle mas provecho. Sin embargo, a nivel internacional, que la tasa de interés sea alta significa que grandes cantidades de capital extranjero entrarán a nuestro país como inversión, pero llega un momento en que la ésta es tan baja que surge un fenómeno llamado “trampa de liquidez”, la cual se da como consecuencia de una tasa de interés baja y que los estímulos de la política monetaria para que la tasa de interés se eleve no surten efecto trayendo consigo estancamiento económico. Otro indicador es el desempleo mundial, que en aquel entonces no distaba mucho de lo que en la actualidad es.

En aquel entonces el derrumbe de la bolsa de Nueva York fue consecuencia de la política monetaria llevada a cabo por la Reserva Federal a partir de 1924. El objetivo de esa política monetaria había sido depreciar el dólar para estimular las exportaciones de Estados Unidos y bajar la tasa de interés de tal modo que los capitales fluyeran hacia Europa para que se fortalecieran las monedas que habían quedado debilitadas (la libra esterlina), como consecuencia de los costos asumidos durante la Primera Guerra Mundial.

La baja de la tasa de interés en EE.UU. generó un auge de la bolsa norteamericana que llevó el índice bursátil de 79,8 puntos en 1920 a 260,2 en 1929. En 9 años, la bolsa subió un 226%. La libra esterlina mejoró su cotización frente al dólar, pero no por mejoras en la productividad inglesa, sino por la política expansiva de EE.UU.

En agosto de 1929, los brokers prestaban a pequeños inversionistas más de 2/3 del valor de las acciones que estos compraban. Más de $8.5 mil millones se habían prestado, una cantidad mayor al monto total que estaba circulando en ese momento en los Estados Unidos. Los precios ascendentes de las acciones estimularon a más personas a invertir: esperaban que los precios de las acciones crecerían incluso más. Entonces, la especulación provocó alzas mayores y creó una burbuja económica.

Al comparar el inicio de la crisis del 29 y la crisis actual se puede observar que el denominador común es la política monetaria de la Reserva Federal por que se puede observa que esta, bajó fuertemente la tasa de interés para estimular la economía que había quedado afectada por el ataque terrorista del 11 de Septiembre de 2001.

En la crisis del 29 y la actual la expansión monetaria generó auges bursátiles artificiales, presiones inflacionarias y la depreciación del dólar frente a las otras monedas. Además, tanto en 1927 como en 2004, la Reserva Federal comenzó a revertir la política de bajas tasas de interés para frenar o disminuir la inflación y el auge bursátil.

Al revertir las políticas de bajas tasas de interés en 1927 lo que ocasionó fue una desaceleración de la economía y el índice bursátil empezó a disminuir hasta terminar en masivos retiros de fondos. Al aplicar esta misma política en el 2004 los primero que se vieron afectados fueron los créditos hipotecarios, las famosas hipotecas subprime, dado que en EE.UU. esos créditos son a tasa variable, la gente se encontró con que no podían pagar los préstamos. Las carteras de los bancos perdieron valor y comenzó el efecto desplome derivando en los commodities (instrumentos financieros virtuales).

Las políticas monetarias expansivas que se aplicaron generaron auges artificiales en los mercados financieros. Cuando esas políticas expansivas se tornan peligrosas por las burbujas financieras y las presiones inflacionarias, se empiezan a subir las tasas generando caída de activos, pérdidas patrimoniales, impacto sobre el nivel de actividad económica y crisis financieras.

La situación se tornó crítica ante los precios tan altos, ya que los compradores tenían que ajustarse a los elevados precios mientras la tasa de interés se elevaban y el ritmo de préstamos se mantenía. Los bancos y otros inversionistas habían ideado una serie de instrumentos financieros complejos para recortar las hipotecas y revenderlas mediante empresas que manejan fondos de protección.

Las hipotecas subprime empezaron en 1998, el año en que Wall Street popularizó una innovación financiera que terminó con el monopolio de los bancos en la concesión de préstamos hipotecarios para adquirir propiedades inmobiliarias. La innovación consistía en abrir el juego a todo tipo de inversores externos que, a través de la Bolsa, financiaban con su dinero nuevos préstamos hipotecarios.

Las hipotecas dejaron de ser un negocio local, centrado en torno a los bancos, para convertirse en uno global, en el que los inversores de casi cualquier parte juntaban el dinero para prestar.





Con la llegada de competidores al que hasta entonces había sido caso especial de los bancos, la primera consecuencia fue el abaratamiento de las comisiones y otros gastos. La segunda, que estos nuevos inversores buscarán mejores rendimientos para su dinero. Había llegado el momento de las hipotecas subprime, solicitadas por clientes cuyo nivel de ingresos los hacía demasiado riesgosos como para obtener un crédito tradicional.

El problema vino, como siempre, con la valoración de ese riesgo, en el caso de las propiedades inmobiliarias, la apreciación de este riesgo estaba distorsionada por la creencia de que los precios de las casas nunca habían bajado antes.

Para el inversor que vive en la creencia de que las casas de sus deudores sólo pueden encarecerse, el peor escenario no parece tan terrible: si mi deudor se declara en default, lo que puede pasar es que se venda la casa y recuperar el dinero. Por eso y porque, las tasas estaban bajísimas, decidieron maximizar el rendimiento de sus inversiones financiándolas con deuda en vez de con recursos propios:

Se podía ver que se hacían apuestas de 100 millones de dólares con 1 millón en recursos propios y 99 en deuda. Si el valor de la inversión crecía hasta 101 millones, el inversor había doblado el dinero que puso de su bolsillo.

Si todo va bien (los precios de las casas siguen subiendo), el efecto multiplicador de rendimientos que permite la compra financiada con deuda parece magia. El problema ocurre cuando empieza a ir mal (los compradores de casas se declaran en default en un escenario de caída de precios inmobiliarios). Entonces el efecto multiplicador se ve cuando esa inversión de 100 millones pierda un 1% y se convierta en 99 millones para que eso implique una pérdida del 100% de lo que puso el inversor de su bolsillo.

La creencia extendida de que el mercado inmobiliario estadounidense era una apuesta segura llevó a una gran parte del sistema financiero global a meterse en él. En el verano de 2007, se pensaba que la debacle no se extendería hasta bancos tradicionales como el Citibank, que habían vendido sus hipotecas a otros inversores. Pero después se descubrió que estos bancos también se habían embarrado vendiendo complejas pólizas vinculadas al pago de los préstamos hipotecarios.

Para junio del 2007, se colapsan 2 fondos de protección propiedad de Bear Stearns que habían invertido fuertemente en el mercado del subprime, mientras el año avanzaba, mas bancos se dieron cuenta de que los fondos que se pensaban seguros fueron afectados por las que posteriormente se llamarían “hipotecas tóxicas”. Al mismo tiempo, el creciente número de clausuras ayudo a acelerar la caída de los precios de las viviendas y el número de hipotecas sin pago comenzó a incrementarse.

La Reserva Federal tomo medidas sin precedentes como ayuda para Wall Street, pero aun así las pérdidas fueron significativas, en marzo del 2008 la Reserva Federal ayudó a Bear Stearns a salir de la bancarrota asumiendo compromisos de este último por más de 30 mil millones de dólares y vendiendo estos a JP Morgan Chase a un precio menor.

En Agosto del 2008, el gobierno comenzó a preocuparse ya que los precios de mercado de Fannie Mae y Freddie Mac, empresas muy importantes en el mercado de viviendas auxiliadas por el gobierno, cayeron bruscamente, el 7 de septiembre el gobierno estadounidense anunciaba que las absorbía.

Los eventos comenzaron a suceder rápidamente, el 12 de septiembre funcionarios de gobierno y empresarios se reunieron para platicar acerca de medidas para ayudar a que Lehman Brothers evitara la bancarrota, las pláticas no progresaron y el gobierno se negó a ayudar a Lehman como lo había hecho por Bear. Merrill Lynch que en un principio no se pensaba que estuviera en peligro se vendió al banco de América para evitar un destino similar.

El 16 de septiembre American International Group, un gigante de los seguros se encontraba al borde de la bancarrota por su exposición a instrumentos financieros riesgosos, fue ayudado por la Reserva Federal mediante un acuerdo por 85 mil millones de dólares, la mayor cifra en la historia de la Reserva. Las acciones cayeron cerca de 500 puntos de todas formas

La fuga de capitales en el mercado accionario se detuvo sólo después de que se anunciara un plan de rescate financiero por parte del gobierno. El 18 de Septiembre del 2008, el Secretario del Tesoro Henry Paulson Jr., anunció públicamente la propuesta de rescate que consistía en una ayuda al sector financiero por 700 mil millones de dólares, que le permitiría al gobierno comprar activos tóxicos de los bancos más grandes de la nación estadounidense, un plan cuyo objetivo principal era el de subsanar la situación financiera y restaurar la confianza en el sector financiero.

El congreso más tarde modificaría el plan para añadirle nuevas estructuras para supervisión, donde se establece que el gobierno tomaría parte como socio en las empresas que se sirvieran del rescate. Muchos ciudadanos se mostraron en desacuerdo con que se inyectaran fondos públicos a los bancos de Wall Street, a quienes culpaban por causar la crisis, los legisladores con fuertes creencias en el libre mercado también se mostraron en desacuerdo en que dicho plan se aprobara, ya que según ellos fomentaba la practica del socialismo.

El presidente George Bush alegó con los legisladores para que aprobaran la ley, pero el 29 de Septiembre, la cámara rechazó la propuesta con un grupo de republicanos encabezando la oposición. Las acciones cayeron debido a la caída de las ganancias de Standard and Poor’s, perdiendo casi nueve por ciento, en uno de sus peores días desde 1987.

Las negociaciones comenzaron nuevamente en el Capitolio, se añadieron reducciones de impuestos al plan, entre otros compromisos y cuestiones relevantes, el senado aprobó la nueva versión el 1 de Octubre.

Aunque ya se había aprobado la ley, todavía había incertidumbre sobre si el plan tendría el efecto esperado para sanear la crisis. Algunos economistas pensaron que por lo menos esta medida ofrecería ayuda temporal al problema. Funcionarios del Gobierno estadounidense prometieron incrementar las regulaciones en el sector financiero, cuya estructura era muy diferente a como había sido semanas antes.

Las primeras reacciones no fueron positivas, los bancos de Inglaterra y Europa habían invertido fuertemente en fondos de protección de las hipotecas ofrecidas por Wall Street, las perdidas del sector financiero ocasionaron que muchos bancos Europeos se encontraran en peligro.

Cuando los mercados accionarios de Estados Unidos, Asia y Europa, siguieron cayendo, el 8 de octubre, los bancos centrales de estas naciones tomaron una medida drástica de recorte coordinado a la tasa de interés, donde la Reserva Federal recortó sus dos tasas principales por medio punto.

Este es el final del neoliberalismo como política económica y del papel único del mercado y su de ley ciega como regulador. Se impone el Estado en la economía conduciendo con armonía las actividades de las finanzas y la producción de bienes materiales. La inoperancia del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, deberán ceder su lugar a un Nuevo Orden Económico Mundial y a un Nuevo Orden Financiero Mundial. Se debe renunciar a la especulación como instrumento comercial, tomando en cuenta de que ha sido la causa de la creación de burbujas de valores ficticios, cuya explosión constituye la esencia de la actual crisis.

La única fuente de crecimiento en el corto plazo es el gasto gubernamental. El consumo representa el 72% del PIB, las exportaciones 13% y el gasto del gobierno el 15%. Por ello la necesidad de hacer un programa efectivo y amplio de gasto gubernamental, que es muy probable que mitigue pero no anule el efecto negativo del consumidor. La ausencia de un programa amplio y agresivo, que incluya ideas novedosas, sólo provocará que la depresión sea más profunda y duradera.

El ahorro es una reserva de capital que se puede usar para financiar la inversión, pero en una recesión un mayor ahorro, es decir, un menor consumo, puede hacer aún más grandes los problemas económicos. Ese comportamiento se conoce en economía como la "paradoja del ahorro" y fue planteada por primera vez por John Maynard Keynes. Esta paradoja de keynes se puede observar con los precios de las propiedades inmobiliarias en baja y la crisis desatada, el problema ahora es de confianza. La reputación de fondos y bancos de inversión depende principalmente de que el resto perciba que tiene activos detrás de sus inversiones y no solo deuda. De ahí que en estas épocas se acumule caja y se muestren menos proclives a prestar su dinero, hasta que sepan cuán expuestos están a la crisis.

Cualquier institución que parezca tener una cartera de alto riesgo, aunque tenga suficientes activos para sostenerla, se enfrenta a la doble dificultad de inversores que quieren recuperar su dinero y de prestamistas que les cierran la puerta en la cara. El conservadurismo ha ido tan lejos que está afectando a muchos tomadores de préstamos que sí son fiables lo que, a su vez, daña a toda la economía y agrava los miedos de Wall Street.

* Estudiantes de la maestria en Economía ESE IPN