domingo, 26 de abril de 2009

¿Qué pasa con Las venas abiertas de América Latina?

Marcos Roitman Rosenmann*
No entiendo el revuelo causado tras la donación del presidente de la República Bolivariana de Venezuela a su homónimo estadunidense del ensayo Las venas Abiertas de América latina. Dicho gesto está derramando más tinta informativa que la persecución por parte del gobierno de Daniel Ortega a las mujeres que abortan, que las políticas represivas de la presidenta Bachelet a las comunidades mapuches, que las matanzas de campesinos a manos del gobierno de Álvaro Uribe o el asedio a las comunidades zapatistas por parte del gobierno de Felipe Calderón en Chiapas. Sin olvidar el silencio mediático a las acciones del gobierno de Lula contra el movimiento de los sin tierra o la entrega de la selva Amazónica a las trasnacionales. Y qué decir del enmudecimiento al elevado nivel de corrupción del gobierno de Cristina Kichner en Argentina.
La sociedad del espectáculo prefiere la farándula. Se apegan a lo fácil y lo superficial. Acertado o no el regalo, quien debe opinar, tras su lectura, es el agasajado. O acaso, preferían que le entregase una edición de las Obras completas de Simón Bolívar o Francisco de Miranda. Tal vez debía inclinarse por Howard Zinn y su famosa La otra historia de los Estados Unidos. No, en su fuero interno, el presidente venezolano optó por Las venas abiertas de América Latina, una entre otras muchas. Sin duda, hubo quienes le aconsejarían haber pensado en Nuestra América, de José Martí, o Cien años de Soledad, de Gabriel García Márquez, o Doña Bárbara, por hacer patria. Las posibilidades eran múltiples. En cualquier caso, para los representantes de los medios de información pertenecientes a los grandes monopolios informativos, la noticia estaba en el gesto y su protagonista, el presidente Chávez. Una vez acotado el autor del gesto, lo siguiente venía rodado. Haga lo que haga, siempre lo hará mal y será un acto vulgar y caricaturesco. Es la lógica esquizofrénica del doble vínculo, propio de la siquiatría clínica aplicada a la crítica política. Ante dos opciones sea cual sea la elegida, el hacedor será siempre cuestionado por elegir la opción equivocada. Forma parte de una construcción paradójica y ofrece la posibilidad para deslegitimar la decisión. En este caso, sólo ha faltado mencionar que no contento con elegir mal, su arrogancia le hizo olvidar que Obama no lee en castellano. Un doble insulto. Debía haberse informado y optar por la versión en lengua inglesa.
Sin embargo, saltándose el protocolo, tuvo el descaro de darle la mano y ofrecer el tan traído ensayo. A continuación se urden estratagemas interpretativas de diván sicoanalítico para explicar el motivo secreto de tal acto. ¿Qué esconde la intención? ¿Pretende lavar el cerebro de Obama?
Al día siguiente de dar la noticia, muchos se apresuraron a comprar el susodicho titulo, disparándose sus ventas. Seguramente Eduardo Galeano recuerda hoy con cierta nostalgia de autor, al final de la campaña del PSOE, en medio del discurso compulsivo de Javier Solana contra la OTAN, su presencia en la Plaza Mayor de Madrid, apoyado en los soportales, con una mesa plegable, vendiendo Las venas abiertas. Pocos lo reconocimos. Hoy deberá estar pendiente para que no le esquilmen sus derechos de autor. La historia no olvida.
Sin embargo, el gesto del presidente Chávez se torna un factor más, en manos de sus detractores, para desacreditar a la República Bolivariana y su presidente. Así, se emprende una diatriba contra su política interna entre los cuales podemos destacar los programas de vivienda social, educación, salud popular y de participación en el proceso de toma de decisiones en políticas públicas antes reservadas a la clase política. Es un populista y un caudillo, se dirá. Igualmente, se arremete contra su acción exterior. Se busca deslegitimar su política en América latina. Desde el proyecto de la Alba, la creación de un banco regional y adopción de una moneda única, el Sucre, pasando por sus denuncias contra el bloqueo hacia Cuba o su defensa al gobierno constitucional de Evo Morales.
Hay muchos que ven en sus palabras y actos, un obstáculo para seguir esquilmando las riquezas naturales y vivir como auténticos plutócratas, en medio de la miseria y la explotación de sus connacionales. En este sentido, no les gusta su empeño en promover una América Latina soberana en el terreno internacional. Es por este motivo y no otro que atacan a su persona y sus actos, sea cual sea su índole. Puede ser desde un regalo, cantar en una fiesta, dar el pitido inicial a un partido de futbol o beisbol. Todo se puede utilizar en su contra y sirve para tal propósito. En este caso ha sido un libro, el contenido y su autor es lo de menos. Otro hubiese sido igualmente útil para la ocasión.
Seguramente Las venas abiertas de América Latina resumen de forma épica las luchas de los pueblos latinoamericanos y ninguno de los hechos relatados es falso. Recoge fielmente algunos de los momentos degradantes de la actuación del imperialismo y las clases dominantes de nuestro continente, a la par que expone con dolor, en ocasiones con frustración, las luchas de las clases oprimidas por la dignidad, la democracia y la justicia social. Estoy convencido que ha sido esta manera de presentar la historia desde abajo lo que más irrita a sus detractores. Ello pone en evidencia como son y como se comportan las oligarquías y aristocracias latinoamericanas, junto con sus socios europeos y de Estados Unidos. Se sienten insultados.
En España, sin ir más lejos, el corresponsal para la cumbre de Trinidad y Tobago, Antonio Caño, opta por descalificar la obra al adjetivarla de calenturienta, maniquea, izquierdista, poco rigurosa y falta de objetividad. Opinión a la cual se sumarían tertulianos adscritos a las cadenas de radio y televisión, públicas y privadas. Así, un sin número de personajes de la farándula política decidieron aplicar la inquisición y dar puyas a su autor. Los detractores del gesto del presidente de la República Bolivariana de Venezuela, encuadran Las venas abiertas en una visión esquemática proveniente de una generación de revolucionarios anticapitalistas llena de rencor hacia Occidente y su cultura. Hoy recogen su relevo antisistémicos y globalofóbicos. Hugo Chávez recoge el testigo, siendo el verdadero motivo para regalarlo al mayor representante de la democracia, la libertad y el respeto a los derechos humanos en el mundo. ¿Tal vez buscaba su reconversión? Todo es posible. Aun así, Las venas abiertas de América Latina tiene vida propia. No deja de alertar sobre lo estúpido de guardar silencio ante tanta ignominia.
*Publicado en el períodico La Jornada

BAJO LA LUPA

Brzezinski: del G-20 al G-2 para “cambiar al mundo”
Alfredo Jalife-Rahme

Con la cómica excepción de Calderón y sus mejores financieros del mundo”, destaca que, a menos de un mes de su celebración (en el doble sentido), los círculos anglosajones de poder no están muy convencidos de los resultados de la cumbre disfuncional del G-20 en Londres.
La prensa británica en su conjunto ha pasado al sabio escepticismo, en el que resalta Martin Wolf, editor de economía de The Financial Times, rotativo portavoz de la globalización neoliberal, y quien cinco días más tarde a la cumbre da carpetazo al G-20 para ubicar el foco de atención de la crisis financiera global al G-2 (Estados Unidos y China).
Henry C. K. Liu –nacido en Hong Kong, educado en Harvard, de formación arquitecto y urbanista, quien luego montó una casa de inversiones en Nueva York, y prolijo colaborador del portal Asia Times– saca a colación con más de tres meses de retraso (22/4/09) la audaz propuesta de Zbigniew Brzezinski, ex asesor de Seguridad Nacional de Jimmy Carter e íntimo de Obama, para establecer un G-2 entre Estados Unidos y China que “puede cambiar al mundo”.
Liu narra que Brzezinski lanzó “su propuesta para un G-2 entre Estados Unidos y China en una conferencia que impartió en Pekín el 13 de enero, una semana antes que Obama tomase las riendas del poder en Washington, para conmemorar (sic) el trigésimo aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y China”.
Los detalles, que pueden sonar aburridos, son fundamentales: “la conferencia fue apadrinada por el Instituto de Relaciones Exteriores del Pueblo Chino y el Instituto Kissinger sobre (sic) China y EU, y coapadrinada por el Comité Nacional de las Relaciones Estados Unidos-China, con el apoyo de la embajada estadunidense en Pekín y la cancillería china”.
La “amplia delegación” estadunidense estuvo encabezada por el ex presidente Carter (“durante cuya administración se establecieron formalmente las relaciones”), el anterior secretario de Estado, el republicano Henry Kissnger, y los anteriores asesores presidenciales de Seguridad Nacional, el republicano Brent Scowcroft y el demócrata Brzezinski, quienes fueron formalmente recibidos por el presidente Hu Jintao, el vicepresidente Xi Jinping y el primer Wen Jiabao.
En el resumen formal sobre su conferencia publicado de su puño y letra en The Financial Times (13/4/98), Brzezinski recuerda que Carter lo “había enviado a China en 1978 para iniciar las negociaciones secretas (sic) que resultaron en la normalización de las relaciones sinoestadunidenses”. Conjetura que “nuestro mundo es diferente, mejor (¡supersic!) y más seguro (¡extrasic!) debido a tal normalización”. ¡Se voló la barda Brzezinski!
Afirma que el “efecto” de tal cooperación en seguridad que benefició a ambos actores “fue cambiar el tablero de ajedrez global de la guerra fría en detrimento de la URSS”. Aflora la legendaria rusofobia del polaco-canadiense-estadunidense Brzezinski y la proverbial perfidia de Kissinger, quien se dedicó a tomar el pelo a los ingenuos soviéticos mientras los vendía a los chinos.
A juicio de Brzezinski, “en forma indirecta (sic), la normalización facilitó la decisión de Deng Xiaoping en llevar a cabo una reforma económica integral”. Queda claro, como hemos observado antes, que las reformas chinas de relativa apertura de su mercado no se gestaron en el vacío, sino en el marco de un arreglo geoestratégico entre Estados Unidos y China contra la URSS que ya habían amarrado Nixon y Kissinger en 1972 (para que no se luzca tanto Brzezinski).
Queda más claro que Kissinger y Brzezinski son las dos caras, una republicana y otra demócrata, de la misma moneda del irredentismo geoestratégico de Estados Unidos.
Brzezinski sopesa el estatuto presente de la relación bilateral en términos geoestratégicos y cita a la revista Liaowang (14/7/08) que describe la presente relación entre Estados Unidos y China como de “una interdependencia compleja” en la que “ambos evalúan al otro en términos pragmáticos y moderados” y en la que “ambos pueden competir y consultar dentro de las existentes reglas internacionales”.
Viene una frase que ha perturbado a los geoestrategas chinos: “una China en ascenso global es un poder revisionista (¡supersic!) al desear cambios en el sistema internacional”. Luego diluye su vino y considera que “los cambios que busca China los hace en una forma paciente, prudente y pacífica”. Pues sí: todo lo contrario del abordaje bushiano del que epifenomenológicamente hasta ahora Obama desea alejarse.
Se deduce que China ha cambiado más que Estados Unidos: “su pensamiento estratégico” se ha alejado del “conflicto de clase global (sic) y revolución violenta”, para situarse en el “ascenso pacífico” en la influencia global en búsqueda de “un mundo armónico”.
Brzezinski padece fijación mental por el término “global”, que en su libro –El gran tablero de ajedrez mundial: la supremacía (sic) de EU y sus imperativos (sic) geoestratégicos– representa el dominio del poder que creyó eterno de Washington y que en 13 años, desde que lo escribió en la etapa del paroxismo unipolar, ha pasado aceleradamente a su implosiva decadencia.
Coloca el contencioso del “programa nuclear de Norcorea” como una de las áreas donde “ambos pueden lidiar con desacuerdos residuales o potenciales”. Mientras Estados Unidos y China entiendan “la centralidad” de su “interdependencia”, entonces podrán lidiar con todo tipo de contenciosos.
Desde su proclividad megalomaniaca, Brzezinski propone un “gran objetivo compartido” que “expanda y profundice la cooperación geoestratégica”, más allá de la “necesidad inmediata para una estrecha colaboración para lidiar la crisis económica”. Las finanzas y la economía no son el fuerte de Brzezinski y se las prefiere dejar a la tripleta monetarista de Obama:Summers-Geithner-Bernanke, que no es muy negociadora que se diga con China.
Brzezinski define fluidamente los tres ámbitos de “gran cooperación geoestratégica”: 1. participación directa al diálogo con Irán; 2. consultas, primero, y luego, mediación informal en relación con India y Pakistán, y 3. la resolución del conflicto israelí-palestino.
Los tres ámbitos parecen representar la “zanahoria” diplomática de Brzezinski que resguarda el “garrote” bélico en caso de fracasar y donde China sufriría las consecuencias letales, las cuales nos atrevemos a traducir y subdividir en “petroleras” (por la interrupción del abasto en la región del Gran Medio-Oriente que incluye a Irán) y “nucleares” (la “calamidad regional” por un enfrentamiento atómico entre India y Pakistán, ambas fronteras con China).
Bajo la amenaza explícita del choque huntingtoniano de civilizaciones, permea el poder de daño altamente letal que Estados Unidos puede infligir a China (si no se pliega al modelo del G-2) en el “Gran Medio-Oriente”, específicamente en Palestina, Irán y el subcontinente indio.
¿Aceptará de nuevo China el pacto faustiano que propone Brzezinski, secundado por Kissinger, para cercar otra vez a Rusia? ¿Dónde quedaría la armonía multipolar?

INFLUENZA





lunes, 6 de abril de 2009

Washington, Seúl y Tokio insisten en castigar lanzamiento cohete norcoreano

Estados Unidos, Corea del Sur y Japón mantenían el lunes la presión para sancionar a Corea del Norte por el lanzamiento de un cohete de largo alcance, tras el fracaso del Consejo de Seguridad de la ONU en coordinar una respuesta de la comunidad internacional.
El Consejo de Seguridad tiene que seguir trabajando para hallar "una respuesta enérgica y clara" al lanzamiento, dijo este lunes a la prensa estadounidense la embajadora de Estados Unidos en la ONU, Susan Rice.


El lanzamiento llevó a la máxima instancia de la ONU a reunirse de urgencia el mismo domingo, un encuentro a puerta cerrada de tres horas que se saldó sin resultados.
Rusia, China, Libia, Uganda y Vietnam, miembros del Consejo, defendieron dar una respuesta moderada para no perjudicar las negociaciones diplomáticas a seis -Rusia, Estados Unidos, las dos Coreas, Japón y China- para la desnuclearización de Corea del Norte.
"Estamos en un momento muy delicado. Todos los países involucrados deberían mostrarse moderados y abstenerse de (tomar) accciones que puedan aumentar la tensión", dijo el domingo a la prensa el embajador de China en la ONU, Zhang Yesui.
La falta de respuesta no satisfizo en particular a algunos países de la región.
"El acto temerario de Corea del Norte, que amenaza la seguridad regional y mundial, no puede justificarse bajo ninguna circunstancia", dijo el presidente de Corea del Sur, Lee Myung-Bak, en su habitual intervención radiofónica.
Por su lado, el portavoz del Gobierno japonés, Takeo Kawamura, anunció el lunes que Japón decidirá el viernes imponer nuevas sanciones a Pyongyang.
Corea del Norte anunció el domingo que puso en órbita un satélite de telecomunicaciones que difundiría cantos patrióticos, pero según los países occidentales se trató en realidad de la prueba de un misil estratégico.
El líder norcoreano Kim Jong-Il estuvo presente en el lanzamiento y "alentó encarecidamente" a los científicos y los técnicos, explicó la prensa oficial.
Corea del Sur, Estados Unidos y Rusia aseguran que el satélite no entró en órbita. El lanzamiento "fue un fracaso", afirmó Joseph Bermúdez, de Jane's, el grupo británico experto en defensa.
"Esto indicaría que Corea del Norte no pudo demostrar la fiabilidad de su sistema de lanzamiento, utilizado como un misil balístico de largo alcance o para lanzar un satélite", agregó.
Seúl, Washington y Tokio insisten en que el lanzamiento enmascaró la prueba de un aparato propulsor de tipo Taepodong-2, que puede recorrer 6.700 km. De ser verdad, constituiría una violación de las resoluciones de la ONU.
"Usar tecnología de misiles balísticos es una clara violación de la resolución que prohibe actividades relacionadas con misiles", dijo la embajadora Susan Rice en referencia a la resolución 1718 del Consejo, adoptada tras las pruebas de misiles y nucleares de Corea del Norte en 2006.
Un diplomático occidental avanzó que el Consejo podría contentarse con elaborar una declaración no vinculante recordando la existencia de sanciones contra Pyongyang.
Irán fue de los pocos países que justificó el lanzamiento, y negó que existan vínculos entre los programas de misiles de ambos países, como han afirmado los analistas.
"Siempre hemos asegurado que el espacio puede ser usado para fines pacíficos, respetando las leyes internacionales", afirmó un portavoz del ministerio iraní de Relaciones Exteriores.
"Como también es nuestro derecho hacerlo, sostenemos que los otros también tienen ese derecho", agregó.

Los Economistas Opinan...

El “Efecto Tequila” en el contexto económico mundial

POR: CEGUIR *

La historia de la humanidad está llena de sucesos que afectan a miles de personas, directa o indirectamente; hay una tendencia en nombrar a tales acontecimientos con algún rasgo característico fácil de recordar. Cuando escuchamos hablar de sucesos tales como la conocida “guerra de los pasteles” nos damos cuenta de que fue un conflicto originado por un desacuerdo entre México y Francia siendo el detonador un pastelero francés que demandaba se le pagaran pasteles que arbitrariamente se habían comido oficiales del entonces presidente Santa Anna.

En la economía, la crisis de un país que afecta a otro u otros lleva el nombre de algo que hace alusión al país de origen.
La historia económica nos explica que a través del tiempo se han estructurado diferentes formas de producción con rasgos muy específicos. Estas formas de producción son: la comunidad primitiva, el esclavismo, el feudalismo, el mercantilismo y el capitalismo, entre muchos otros que existen.
La historia económica primitiva comienza con aquel hombre que sobrevivía en las montañas de un hostil mundo hace millones de años, este hombre que se alimentaba de pequeños animales que cazaba cerca de la cueva donde se protegía del agudo clima. Pronto este hombre que vagaba en busca de comida encontró compañía y se estableció cerca del Ecuador donde el clima era menos despiadado, con este asentamiento comenzó la comunidad primitiva. La división del trabajo de la que habla Adam Smith se puede ver claramente en este sistema ya que en esa comunidad unos se dedicaban a cazar y otros a la agricultura.

Miles de años después de que esos hombres primitivos se hubiesen asentado cerca del Ecuador, uno de ellos -presumiblemente el más listo y más fuerte- comenzó a tener mayor poder entre los demás, todos lo respetaban y servían. En esta etapa de la historia las jerarquías en la sociedad se veían claramente marcadas y comenzó a desarrollarse el esclavismo. Un rasgo peculiar de esta forma de producción es que los últimos de esas jerarquías hacían el papel de sirvientes a cambio de ningún tipo de remuneración.
Poco tiempo después de que se dieron esas jerarquías, esos hombres con poder comenzaron a adueñarse de tierras proclamando su propiedad por todos lados. Así nace el feudalismo. Los señores feudales eran propietarios de grandes extensiones de tierra y tenían a muchos siervos a su disposición, gozaban de grandes riquezas y hacían transacciones comerciales con otros señores feudales.
Y fue así evolucionando la historia económica mundial, los señores feudales se extendían en terrenos enormes con los que se crearon grandes Imperios. Estos Imperios comenzaron ambiciosamente a invadir a otros, y con ello comienzan los conflictos por la extensión de poder y el acaparamiento de tierras y riqueza, a esto último es lo que llamamos mercantilismo.
Durante el mercantilismo se desarrolla gran parte del sistema capitalista, en el que hasta donde yo recuerdo, vivimos actualmente.

Un rasgo fundamental del sistema capitalista es el ciclo económico. Este se define como las oscilaciones de la expansión a la contracción de la economía, que ocurren entre crisis sucesivas. Durante el siglo XIX, los estudiosos de la economía se impresionaban por las caídas dramáticas de la actividad económica entre periodos de 7 y 10 años. En 1863 Clement Juglar demostró que las crisis no eran sucesos aislados, sino parte de una fluctuación cíclica de la actividad económica, bursátil e industrial, donde los periodos de crisis venían precedidos de periodos de prosperidad.

Las fases del ciclo económico son: Crisis, Depresión, Recuperación y Auge.
En la actualidad el mundo ha adoptado un sistema que ha nombrado “Globalización”, los países están fuertemente relacionados por lo que un problema económico originado en un país afecta a otro. En 1994 México atraviesa por una crisis que también tiene efecto sobre otros países de Latinoamérica, a este suceso se le llama “El Efecto Tequila”. No sólo la crisis mexicana ha impactado a países latinoamericanos, también existen otras que son fáciles de reconocer: “El Efecto Samba” y “El Efecto Tango”.
La crisis mexicana tiene sus orígenes años atrás en 1981 ya que México atravesaba por una situación crítica derivada de la caída de los precios internacionales del petróleo. Los principales síntomas en aquel estonces eran fundamentalmente cuatro: Inflación persistente, sobrevaluación del tipo de cambio, un gran déficit en la balanza de pagos y crecimiento económico muy lento.
En el periodo presidencial de Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) se dio importancia a la inversión extranjera, se privatizó la banca (nacionalizada apenas doce años antes por el presidente José López Portillo). Los ingresos de esas ventas y de otras compañías gubernamentales se destinaron a la inversión en infraestructura con el objetivo de aprovechar el recién firmado TLCAN.

En esos años existía un tipo de cambio fijo, lo que implica que el Banco de México utilizaría las reservas internacionales para mantener el nivel de tipo de cambio deseado dejando a nuestro país con escasas reservas.

La gráfica anterior es un ejemplo sencillo de cómo a través del modelo IS- LM podemos ver cual sería el costo de mantener fijo el tipo de cambio. Para mantenerlo fijo es necesario desplazar la curva IS hacia la izquierda, que significa aplicar una política fiscal contractiva y con ello disminuir el ingreso de equilibrio. Aplicar esta política (que se refiere a disminuir el gasto de gobierno o aumentar los impuestos), implicaría caer en déficit en la balanza de pagos y caer en una desaceleración económica.

Precisamente en esos años, ante el incremento en las tasas de interés internacionales, el gobierno mexicano se vio obligado a aplicar severamente la política restrictiva y el programa de ajuste.
Algunos teóricos comentan que la crisis de 1994 pudo prevenirse y que en ese entonces se tenían tres opciones:
1. No hacer nada (recesión). El no hacer nada implicaba caer en recesión, lo que significaba malas noticias para el país.


2. Devaluación de la moneda. Como ya he comentado anteriormente, no siempre devaluar es una buena política económica, pero en las circunstancias de ese entonces era la opción menos mala. Ya que una devaluación del tipo de cambio cancelaría la sobrevaluación. El precio de los productos nacionales se abarata, lo que fomenta las exportaciones y fortalece el mercado interno.


3. Política fiscal expansiva. Que significa aumentar el gasto de gobierno o disminuir los impuestos y cuyo objetivo es funcionar como un efecto multiplicador. En teoría, para mantener el tipo de cambio deseado, ésta era la mejor opción, sin embargo, tomemos en cuenta dos circunstancias, la primera refiere a que aplicar una política fiscal expansiva implicaría endeudamiento con el exterior y la segunda es que se convirtieron cetes y ajustabonos (deuda a largo plazo) en tesobonos (deuda de corto plazo). Lo anterior sin asegurarse de que tuvieran suficientes reservas internacionales para pagar esos instrumentos financieros.
Se dice que el mejor momento para llevar a cabo la política de devaluación era en febrero de 1994, ya que las reservas internacionales se encontraban altas y con ello se evitaría la emisión de tesobonos. El año de 1994 fue año electoral para cambio de presidente, a lo que se le suman diversos conflictos internos. El presidente Salinas no se arriesgó y quiso dejar un buen sabor de boca de su gestión aplicando la política fiscal expansiva, decisión que desembocaría más tarde en ese año en una severa crisis económica.
¿Pero cómo afectó a otros países la crisis mexicana? En el caso específico de la economía argentina, el PIB, en 1995, cayó el 4.4% y en el primer trimestre de 1996 descendió al 3.2%; se fugaron muchos millones de dólares y tuvo que ser socorrido mediante préstamos internacionales que elevaron el endeudamiento público; descendió bruscamente el consumo y la inversión mermó el 15.9 por ciento y todo esto trajo consigo el desempleo.
Como podemos ver, el entorno internacional en el que estamos inmersos implica que cualquier dificultad que atraviese un país con el que tengamos relaciones comerciales nos afectará directa o indirectamente. Precisamente es lo que actualmente estamos viviendo con la crisis financiera de Estados Unidos.

*Estudiante de la Maestría en Economía ESE IPN