Este acontecimiento en Estados Unidos ocasiona que las bolsas a nivel mundial se colapsen. El gobierno estadounidense lanza un programa de rescate bancario para tratar de frenar los efectos como, la fuga de capitales en el mercado accionario que se detuvo sólo después de que se anunciara un plan de rescate financiero por parte del gobierno, en donde el gobierno le a inyectado a este sector una enorme cantidad de recursos públicos.

Derivado de la globalización mundial y lo interrelacionados que se encuentran los países en la actualidad, estos efectos van más allá del sector financiero, repercutiendo en la economía mundial, ya que las economías como la nuestra que se encuentra en desarrollo, resienten esta crisis que según los estudios que se han hecho hasta ahora se le pronostica como la gran crisis del siglo XXI en donde ya se comienza a ver una gran recensión que se traduce en desempleo masivo y estancamiento de la actividad económica.
En la Décima Reunión Anual de los Ministros de Finanzas y Gobernadores de los Bancos Centrales G-20 en Sao Paulo Brasil (7 y 8 nov.) y posteriormente en la Cumbre de Líderes del G-20 en Washington D.C. (14 y 15 nov.), se comentó acerca de la delicada situación de crisis, acordándose una serie de medidas para contrarrestar sus efectos y evitar efectos a largo plazo.
Las propuestas se fundamentan en la aplicación de políticas fiscales y monetarias derivadas del trabajo de John Maynard Keynes1 quien en una ocasión comentó que La política pública, la tributación, los gastos del gobierno, el intervencionismo, la inversión estatal […] son el modelo macro para la estabilización económica de las naciones. Para ello es necesario administrar y controlar la economía. El gobierno participa de manera más activa en la economía y a su vez la regula, ante el inminente fallo de la mano invisible. Lo anterior, con lleva a una buena administración de los recursos públicos, generando un compromiso por parte del gobierno para mejorar su funcionamiento y regular los mercados financieros.
Esta crisis a demostrado que el gobierno es el actor que debe de fungir como regulador de la economía, en la cual por medio de políticas económicas se contemplen tanto las fiscales como las monetarias para lograr un equilibrio en la economía y así conseguir un crecimiento de la economía.
Los líderes de estado acordaron una serie de principios de reformas cuyo objetivo es evitar que las perturbaciones de los mercados financieros afecten a la economía mundial, además de plantear una mayor cooperación entre naciones para que en conjunto tomen las decisiones necesarias para frenar los posibles efectos negativos que se pudieran derivar de las perturbaciones de estos mercados.
Estas nuevas reformas que buscan los líderes de estado deben contener dos componentes esenciales de cualquier gobierno democrático la rendición de cuentas y el acceso a la información. La ausencia de estos dos componentes reduce la credibilidad y legalidad de los órganos gubernamentales Un elemento clave para la rendición de cuentas es el control y la fiscalización de los recursos públicos.
Principios de reformas de los mercados financieros propuestas en Washington D.C.
Fomentar la fiscalización y transparencia de los mercados financieros, implementando un análisis diligente de las operaciones de las instituciones financieras.
Fortalecer regulaciones para el manejo de riesgos, asegurando que todos los participantes de los mercados financieros se sujeten a supervisiones y a un reforzado código de ética internacional.
Promover integridad en los mercados financieros, mediante la protección al consumidor y el fomento la inversión libre de riesgos erradicando las prácticas fraudulentas.
Mayor coordinación en todos los niveles de gobierno, para que las medidas regulatorias se homologuen.
Fortalecer la cooperación internacional, creando reformas en las instituciones financieras internacionales como Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) para incrementar su legitimidad y efectividad, así como dar voz y voto a los países en desarrollo mediante su inclusión como miembros del Foro de Estabilidad Financiera (FEF). De esta manera, el FMI y el FEF trabajaran de manera conjunta para responder fácilmente a cualquier perturbación en los mercados financieros.
La opinión general de los líderes, consideró que la solución general a la crisis debe estar fundamentada en los principios de respeto por la propiedad privada, eliminación del proteccionismo en las operaciones de mercado, mercados competitivos y eficiencia en la regulación de los sistemas financieros.
En la actualidad, la economía mundial se encuentra bajo un panorama incierto, los bancos elevan sus tasas de interés como medida de prevención por riesgo restringiendo el crédito a los consumidores quienes al ver su ingreso disminuido comienzan a priorizar sus gastos. Lo anterior, implica que una persona le va a dar preferencia a los gastos en sus necesidades básicas, con lo que deja de pagar sus deudas e impuestos. Este efecto se vuelve doble, cuando el gobierno deja de captar impuestos recorta presupuesto con lo que se ven afectados programas sociales y de fomento económico que frenan el dinamismo de la economía.
Además de lo ya mencionado el peor escenario que puede presentarse es que se pierda la confianza en el mercado y no halla inversión, se comience a dar un alza en la inflación, la consecuencia seria un nulo crecimiento de las economías
En donde las personas que mas lo resienten son las de escasos recursos, es por eso que el gobierno debe de intervenir con políticas que hagan recobrar la confianza en los mercados para tratar de reactivar la economía por medio de las políticas aplicadas
Ante la situación económica mundial, la fiscalización gubernamental se enfrenta a nuevos retos
Las Entidades Superiores de Fiscalización (ESF) deberán redoblar esfuerzos para que todos los niveles de gobierno trabajen en conjunto haciendo más eficiente el proceso fiscalizador;
La ESF deben cerciorarse que los recursos públicos asignados a los programas de fomento económico sean utilizados con austeridad, cuidando que se estén ejerciendo con apego a la Ley;
Las ESF deberán asegurarse de fortalecer sus sistemas de transparencia, para erradicar la corrupción, prácticas ilícitas y posibles operaciones fraudulentas;
Deberán reforzarse las auditorías de desempeño, que se refieren a revisiones que permiten evaluar los resultados de la gestión gubernamental en cualquier nivel, tratando de determinar si los recursos públicos destinados a los programas sociales y de fomento económico han generado resultados de beneficio para la comunidad o si se está haciendo mal uso de estos (e.g. beneficiando únicamente a particulares);
Las ESF que gozan de autonomía tendrán la responsabilidad de participar de forma más interactiva con el gobierno, de manera que pueda incluirse en los informes de auditoría una opinión sobre el uso de los recursos públicos y hacer recomendaciones sobre una posible reasignación en áreas donde las ESF consideren que serán más benéficos;
Ante el plan de acción redactado en Washington, las ESF deberán trabajar en conjunto con las instituciones financieras y crediticias multinacionales para crear un documento con las “mejores prácticas de fiscalización”, este último será evaluado por los ministros de finanzas y gobernadores de bancos centrales con la finalidad de implementar estas medidas en conjunto para enriquecer y fortalecer el sistema nacional de fiscalización;
Dicho documento se someterá a consideración de los organismos internacionales (FMI, BM y FEF). Lo anterior, con la finalidad de que estas medidas sean homologadas a nivel mundial creando un sistema global de fiscalización y transparencia.
Como podemos observar el panorama de crisis genera un gran compromiso para todos, podríamos estar presenciando el fin de un sistema económico y el inicio de uno donde la cooperación tenga un nuevo significado y los países alcancen la igualdad de condiciones.
Es por eso que la fiscalización al ser un proceso mediante el cual una autoridad vigila el uso de los recursos públicos (ya sean económicos, materiales o humanos), implica también una revisión de la eficiencia del proceso de planeación y ejecución de las políticas públicas.
La globalización económica ha impulsado medidas internacionales para contrarrestar los costos asociados a la corrupción y a la falta de transparencia. La experiencia de las crisis anteriores constituye una guía sumamente útil para diseñar e implementar sistemas de transparencia y rendición de cuentas, que apuntalen a la democracia mexicana contemporánea.
No necesariamente los acuerdos tomados van a generar solución a los problemas ocasionados por la crisis, de hecho en mi muy humilde opinión, no van a solucionar nada, las medidas que se deben de tomar deben de ir encaminadas a soluciones de raíz y no simplemente medidas escuetas que únicamente apaciguarán la situación y después ocasionarán que el problema regrese de peor manera.